sábado, 11 de octubre de 2025

 EL CARRO 


La estampa viril d un joven magro 
guiando un carro desvencijado; 
la rienda floja d su caballo 
sin herraduras y lastimado. 
Dos miradas sin futuro, 
del animal moribundo 
y del hombre desahuciado, 
con su errar semidesnudo 
q en mis ganas se ha clavado. 
¡lo deseo! con èse cuerpo sucio 
x la basura d la q vive, 
con su torso bronce-rucio, 
x el nuevo sol d octubre, 
pero...  ¿qè decirle? 
¿aprovecharme d su desdicha 
x las monedas q necesita... 
x el placer d un momento 
q qizàs olvide el tiempo?. 
Tendrè yo mi alegrìa 
tendrà el otro dìa, 
mas su alma ¿qè dirà? 
si es x la necesidad 
q prostituye su hombrìa. 
¿Serà amargo su pan? 
¿serà El d verdad?.  
Y la mìa ¿qè serà? 
si en la cruel adversidad 
d un hombre se avilisa?.* 
Sòlo carne... con impulsos; 
y la conciencia q molesta 
¡Allà va! su suerte a cuestas 
arrastrando un triste curso. 
Y en mì cae el desencanto 
d otra historia q no es mìa. 
Decepciòn d mi piel vacìa 
y el acre gusto del qebranto. 

(4/8/2002 - 22:16) 
*avilisa: neologismo d "avieso"  

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