EL CARRO
La estampa viril d un joven magro
guiando un carro desvencijado;
la rienda floja d su caballo
sin herraduras y lastimado.
Dos miradas sin futuro,
del animal moribundo
y del hombre desahuciado,
con su errar semidesnudo
q en mis ganas se ha clavado.
¡lo deseo! con èse cuerpo sucio
x la basura d la q vive,
con su torso bronce-rucio,
x el nuevo sol d octubre,
pero... ¿qè decirle?
¿aprovecharme d su desdicha
x las monedas q necesita...
x el placer d un momento
q qizàs olvide el tiempo?.
Tendrè yo mi alegrìa
tendrà el otro dìa,
mas su alma ¿qè dirà?
si es x la necesidad
q prostituye su hombrìa.
¿Serà amargo su pan?
¿serà El d verdad?.
Y la mìa ¿qè serà?
si en la cruel adversidad
d un hombre se avilisa?.*
Sòlo carne... con impulsos;
y la conciencia q molesta
¡Allà va! su suerte a cuestas
arrastrando un triste curso.
Y en mì cae el desencanto
d otra historia q no es mìa.
Decepciòn d mi piel vacìa
y el acre gusto del qebranto.
(4/8/2002 - 22:16)
*avilisa: neologismo d "avieso"
No hay comentarios.:
Publicar un comentario