TREPTIS
I-
Estoy acostumbrado a brindar emociones sanas
nacidas con un gran porcentaje d cosa impura;
se me acendró el arte d lustrar mis zonas oscuras
reprimiendo horriblemente el impulso d mis ganas.
¿Por qé me aferra el destino a la razón eqivocada?
si luego ha d lastimarme negándome lo q qiero,
y al recoger los pedazos, me qeda siempre un agujero
no sé en q zona del pecho q unos llaman la nada.
¡Qé cansado estoy d ser falso conmigo mismo!
d tener q mentir una pasión puritana
q consume mi vida en una obra sobrehumana
d vida y muerte a la vez; d paraíso y de abismo;
d conjugar en un sólo verbo entrega y egoísmo
haciendo mi redención una qimera lejana.
II-
Me siento patético con éste doble engaño
x no qerer ofender y terminar agotado
d penar con la mugre d un ficticio pecado
q combato orando para no hacer mas daño.
Pero ¿cómo hacer para evitar sentirme sucio?
si a pesar d mis esfuerzos, sigue el sentimiento
recalando en mis sentidos a cada momento,
horadando la intención con pensamientos rucios.
No importa lo q haga; la culpa no me libera
y cuanto mas santa es la expresión d mi sospecha
mas se oculta en su interior la crisis d una brecha
q sé q jamás se abrirá, pero está allí y espera
a q traicione su peso mi decisión sincera
d respetar la verdad d mi conciencia desecha.
III-
Cuando buceo x los mares d mi inconsistencia
no encuentro mas q atroces enemigos al acecho;
sus embriones se gestan en el centro d mi pecho
y maman su alimento en la ficción d mi inconciencia.
Son súcubos q me deliran unas visiones locas
profanando lo mas sacro y hay en mis tesoros,
cubriendo d impudicia la luz q mas adoro,
intentando desqiciarme en el amor q a mí me toca.
Dependiendo d mi estado, lloro o río en éste juego
xq a veces sus alqimias qeman muy profundo,
impregnando toda esencia con su aroma nauseabundo
q debo combatir con un báculo d fuego
para volver hasta mí mismo, desde luego,
con la certeza intacta d q no estoy inmundo.
(8/11/2004 - 16:42)