lunes, 13 de octubre de 2025

 ÉPICA COTIDIANEIDAD 

No qiero ser el héroe q muera en tu regazo 
como el buen Patroclo q dejó a Aqiles en llanto; 
o como el buen Jacinto, al q Apolo amba tanto. 
¡Pero q dulce sería morir en tus brazos! 

Si me aceptaras en mi condición anónima 
con ésta fealdad q me urge limpiar en tus cielos 
conocería al fin un instante d consuelo 
para la desgarrada esperanza d mi ánima. 

No hay héroes ni tumbas en el amor cotidiano, 
tan sólo el sacrificio d soportar al mundo 
con la dudosa certeza d un amor profundo 
q cree afianzarse en un rozar d labios y manos, 
y q en la soledad parece un sueño lejano 
d alguna eternidad q dura sólo un segundo. 

(23/1/2003 - 17:35)     

No hay comentarios.:

Publicar un comentario