sábado, 11 de octubre de 2025

EL JUICIO  

Busco el valor 
para reordenar 
mi deseo disperso, 
fue en el vapor 
d tu respirar 
q he perdido mis sesos. 
Todo el ardor 
q puede soportar 
la carne d mis huesos 
tiene el sabor 
obsceno del mar  
viril del Peloponeso. 
Sabe mi amor 
q va a naufragar 
en la sal d tus besos, 
pero el dolor 
no puede anular 
éste innato proceso. 
Nunca el temor 
sabrá coartar 
un impulso confeso,
ni el juicio d honor 
podrá condenar 
el qimérico exceso. 

(5/8/2002 - 19 h) 
      

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