LA GLORIA DEL AMIGO
Aprendí a qererte con sólo mirarte,
tu forma enguantada d junco y espiga,
tu barriga latiendo en tu voz d cantiga
y su sonrisa blanca d supremo arte.
Nadie hay como vos en ninguna otra parte;
sos el sueño feliz d un dios q se olvida
q hace mal a los hombres tanta gloria reunida en un solo ente. ( E incapaz d gozarte).
Aprendí a respirar perdido en tus ojos negros,
recónditos, serenos, como un novilunio d enero
xq en su profundidad misteriosa está lo q qiero.
La trascendencia final del llanto q qiebro
x la emoción contenida d todo lo q celebro:
tu vida, tu juicio... y éste entregarme rotundo y sincero.
(28/10/2004 - 14:25)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario