CALMADORES
Ya no le temo a los rayos, los truenos;
ya no tengo miedo d tantas pavadas,
ni a la ponzoña d mortales venenos,
d arteras serpientes q oculta la nada.
No soy inmortal ni santo ni sabio,
mas sè cultivar la luz d las almas
q en torno a mi vida se mueven a diario,
y encontrar en ellas la preciosa calma
respetando el ser d cada persona,
sin burlas, prejuicios ni humillaciones.
Ganè dos amigos q hoy son mi fortuna,
llenando mi vida con sus bendiciones.
En ellos mi espìritu se hace mas fuerte
echando los miedos q acercan la muerte.
(26/5/2002 - 17:04)
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