SIEMBRA DE ÀNGELES
¡Cuàntos àngeles santos sembrò dios en mis sierras!
Cuànta hermosa materia me ha dedicado,
soy el hombre mas rico q existe en la Tierra;
no creo q haya mortal mas afortunado.
Eric, primero, me acogiò en sus fieles manos, +
luego Rosa y Pablo cuidaron mi corazòn,
y ahora es Gustavo, el cuarto àngel humano
q envìa el cielo a fecundarme la razòn.
"He sido el poseedor d unas horas benditas "
deberè decir en el turno d mi muerte,
pero lo expreso hoy en èsta historia escrita
para legarle al mundo un poco d mi suerte;
pues nada me ha dado un gozo mas exaltado
q el placer del alma q a ellos he confiado.
(11/5/2002 - 21:47)
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